Al cabo de ese último párrafo, me parece pertinente otra aclaración, no es que cualquier hombre sea mejor que yo, digo, si estoy feíto, gordito, distraído, maniaco depresivo, prepotente, berrinchudo, obsesivo, prieto y sobre todo aburrido, pero eso si con muy poca vergüenza, a mi eso de la vergüenza siempre me ha parecido un sinónimo de vanidad, que tampoco tengo, se que hablar de uno es de mala educación, mejor hay que hablar de tu ex, que seguro es igual a mi pero en un recipiente más económico, con tales características pues es fácil ser confundido con un príncipe azul de eso que escasean tanto, ahora que los pienso debe de actuar en la vida de las mujeres como un hombre que les abre los ojos, además seguro hay muchos como yo, nomas que a mí no me falla, hasta estoy pensando en poner un anuncio en el periódico, “ámame, déjame y se feliz por el resto de tu vida”.
También, puedo jactarme de ser un excelente orientador sexual, pero todo es culpa de las féminas que me han mal aconsejado, primero a uno lo pasean y presumen con sus amigas, y ahí uno siguiendo el manual de “como tener una relación sana” pretende caerles bien a las amigas para que en alguna situación insospechada puedan cooperar a nuestro favor, si, así es chicas no es que les estemos tirando la onda a sus amigas, pero es por lógica si te ganas a la amiga cuando tengamos una pelea y ella corra a los brazos de su amiga, por simple empatía te dirá que tengo la razón regresando a ese amor sistemático de traición y buena voluntad descarriada, pero dentro esta arte del la felicidad y sus alrededores no falta la amiga que se la cree y te empieza a tirar el can, primero son solo escenitas de celos, ¿pero yo que puedo hacer?, yo no tengo la culpa de ser bonito, obvio termina la relación, y bueno con la amiga que te tiraba la onda resulta que ya no te quiere ni ver ni hablar y nunca te quiso besar, Plop! Como el perro de las dos tortas, te quedas mirando como las dos mujeres que se peleaban por ti ahora se pelean entre las sabanas, efectivamente la amiga quería disolver a la pareja, pero el celoso debí ser yo, porque si me bajaron a la novia, mi novia se hizo novia de su amiga, menos mal que mi hermana no es lesbiana, es tan parecida a mí que en una de esas terminaba siendo el hombre perfecto; entonces, ¿soy o no soy lo mejor que le puede pasar a un mujer? si la bien amada decide ser encamada por su amiga no tendré ningún reproche o explicación que pedir, simplemente es mi naturaleza ser el puente para la felicidad. Eso o después de mi cualquier mujer u hombre es mejor…
Llámame y arreglamos tu destino, desde el colchón hasta el entierro. Sin albur.
Ahora que para los hombres también represento una herramienta poderosa, lo que puedo hacer una vez al descubierto mis talentos, es andar con la mujer que nunca jamás en su vida les va a hacer caso y cuando descubra que no me quiere, se conocen y es ahí cuando verá en usted horripilante caballero al dueño de sus quincenas, ¡Ay el amor!, o lo que es lo mismo, préstame a tu ex y te amara por siempre.
Con cariño y envidia para todas mis ex novias.