La sarna es un ácaro (un insecto diminuto) que se mete bajo la piel. Cuando un ácaro hembra se mete en la piel de una persona para poner sus huevos se produce un salpullido que causa picor.

Cualquiera puede contraer sarna. Probablemente hay millones de personas con sarna

jueves, 13 de octubre de 2011

A deber dos puntos.

Recuerdo la tarde que nombramos oficialmente a tu cintura el puerto para amarrar mi barca, te recorría con tal lentitud que parecía que nunca llegaría a tus labios, pero llegaba, me sujetaba al oleaje de tu boca.

Entre besos nos olvidamos de la soledad, de la nuestra, la compartíamos, la disfrutábamos y también la extrañábamos.

Luego de los besos venían las risas, las omisiones, las irresponsabilidades del amor, las locuras de la pasión, el sin fin de buenos tratos que a la sombra de una copa son los mejores vestigios de libertad.

Luego te vas o te vienes, y te enroscas bajo mi brazo, y te olvidas, y me sujetas, y me dejas, y ter pierdes, y gritas que no te siga, que no vaya, que no te quiera, y que te quiera cuando sea que te ame, para que cuando te ame ya no estés, ridículo.

Así es como las mejores noches y lo mejores días se van refrescando entre recuerdos, entre miles como tú y millones como yo, de la mano todos acostumbrados a sonreír, sentir y dejar de sonreír.

El mismo problema del principio, multiplicado por la nostalgia y el siempre sobrio amparo de la soledad, todos los días saltar al mundo con la inocente sensación de no ser especial, de perder y regalar las esencias, de desperdiciar la vida, de untarla donde se diga que debe ser gastada, así es como de a poco desamarro mi barca de tu cintura, la ocupa para irme allá, donde naufragar es una moda, y seguir, y vivir, y soñar, y esperar, y dejar para mañana todo lo que podría ser.

Y dejar para mañana todo lo que fue.

martes, 28 de junio de 2011

coNpartir.

Prefiero el café cargado, no muy fuerte, ni quemado, lo quiero intenso, profundo, ligueramente acido para que al final en su cola muestre ese saborcito tan suyo como a frutas, delicioso, aunque luego el que ella prepara tiene más bien algunos tonos como a vainilla, no se mucho de sabores, pero así son las cosas, uno no necesita más que saber lo qué quiere para emocionarse (aunque luego no sepa por qué). Ese, un café que emociona. Unos besos que destierran al tiempo. Ojos que saben contestar, labios que no saben callar. Pero sobre todo un buen cerrojo, uno que permita olvidarse del hogar para viajar entre travesuras y fantasías, al mundo entero que tampoco esta de más, en lo otro que también es amor.

jueves, 2 de junio de 2011

Selib(r)e.

Célibe, aunque creo que Abstemio es un mejor adjetivo dada la postura que he decidido tomar de menos por un tiempo, apenas lo suficiente, no hay nada que me guste más que ver y disfrutar de las mujeres y antes de que alguien piense que soy pretencioso, aclaro que no lo he decidido por algún ardor en los genitales o por tener tantísimas mujeres en mi alcoba que no pueda estar más satisfecho.

Soy hombre y como todo humano “natural” nunca tendré suficiente sexo siempre querré más y si me aburre lo querré mejor, tampoco me atormenta siempre estar pensando en ello, no grito piropos en la calle, pero no ahorro ni un suspiro, las féminas caderas al andar me enloquecen, las piernas bien torneadas de una mujer me hacen creer en Dios, las mujeres son un milagro, un delicado rostro con hermosos ojos, labios suaves y con contenido me hacen un fiel devoto del ángel que los posea, encuentro deliciosa la figura natural de una mujer, la belleza del cuerpo femenino me escandaliza, a mi y todo mi sistema endocrino, hay veces que mataría por un rozón con el cuerpo de una mujer, ya ni hablar del sexo, como todos los humanos estoy en contacto con mi parte animal y quiero coger, me encanta coger, soy morboso y la imaginación me vuela con una blusa y falda bien ceñidas, por supuesto también soy capaz de limitar mis intenciones a eso, bellos propósitos y nada más, un hombre también debe ser un caballero (de menos una buena aproximación), por lo anterior comprenderán que esta decisión del celibato sólo puede suceder, dado que es preciso.

Los placeres del cuerpo me han traído muchos problemas, sobre todo en la conciencia, rasgando poco a poco el alma, haciendo una heridita chiquita que cada vez que se empieza a curar, la rasguño de nuevo, el punto es que sé perfectamente que las culpas y conflictos que tengo alrededor del sexo son gracias a que la puta sociedad sembró un puta moral en mi consiente y subconsciente, si, el del problema no soy yo, somos todos, pero soy yo quien incendia cigarrillo tras cigarrillo para no ofenderme más, ni sentirme vulgar, es la sociedad la que debería ser demandada, enjuiciada y encarcelada por sesgar y manejar el sexo como un tabú y además uno malo, la sociedad entera necesita y gracias a Dios gran parte de ella ya tiene otra moral, seguro estoy construirá nuevas y mejores sociedades, con valores y sin prejuicios apuesto.

Pero mientras eso pasa y las terapias se pagan, decido controlar lo que sí puedo controlar, mis pantalones, soy cuidadoso de mis relaciones sexuales, pero no puedo cuidar las reacciones que estas generan en mi moral o en el consiente de la amable mujer que se entregue al placer conmigo.

Entiendo y veo claramente que los conflictos que se generan alrededor del sexo son por una especia de contrato colectivo invisible e inaudible en el que nos sumergimos todos para de alguna manera ostentar respeto, las licencias y revocaciones al contrato las hacemos todos para permitirnos sin mayor consecuencia una que otra “falta”.

En estos tiempos, y promovido por el deseo, es el hombre (según lo esperado) el que debe ir y proponer “el pecado” de manera que es opción de la mujer aceptar, posponer, intercambiar, tener misericordia, o de plano desdeñar al macho en cuestión, cuando la mujer propone todo es más inteligente y fácil, el acepta o no (siempre acepta), el problema, como lo platicaba antes, no es el evento si no todo lo que hay alrededor, no importa cuánto lo hables, cuan maduros e inteligentes sean, el sexo sin compromisos no existe y de existir no debería, de pronto alguno se siente copropietario del otro, o utilizado por el otro, o la micro sociedad que se entera del evento entiende una relación mínimamente de poder, permisiva, en el menor de los casos con una intención de ubicar al macho y hembra alfa, uno gana o pierde admiración por ese tipo de cosas, ME CAGA, lo peor es aquello no pasa solo contigo, también pasa con ella, entonces uno piensa, (dado que los secretos duran tampoco sobre todo cuando no tiene por qué serlos) que debe reunir a todos los amigos en común y otros casuales, y decirles abiertamente,

-Fulanita y yo mantenemos una relación abierta, de hecho es como la que cualquiera de nosotros mantiene con ustedes, solo que en vez de sólo compartir, la comida, las chelas y los cigarros, también compartimos la cama y cogemos cada vez que se nos viene en gana, cualquiera le puede tirar la onda a ella o a mí, no se pretende un noviazgo, ni una enemistad, con nadie, si alguien tiene un problema extérnelo, eso no implica que no extrañe a mi ex novia, ni que deje de babear por Perenganita, ni que ella me pertenezca o yo a ella, en el momento en el que cualquiera de los dos rescinda este acuerdo, ambos continuaremos con nuestra amistad, sin ningún deseo rezagado, resentimiento, o emoción adicional una amistad pura y sincera, y no habrá nada que superar puesto que, como ya lo había mencionado ella y yo, decidimos tener sexo, en lugar de ir a correr juntos por las mañanas, solo es sexo, feliz, responsable, seguro y amable sexo. -

Eso me terminaría con mi culpa y haría clara la relación, entre nuestra otra fauna social, pero por qué putas tengo que explicar que hago o dejo de hacer. Y seguro sólo les interesa a dos o tres pero, prefiero ser sincero y coloquial antes que el cotilleo chismoso en la fila del baño.

Ese es el problema, el sexo no solo hace sentirte un poquito miserable, por solo tener sexo y no hacer el amor, un poco culpable de sus dudas acerca de la situación, de si alguien se siente o te sientes usado, o si alguien se siente más satisfecho que el otro, si ahora cree que le perteneces, de que si le tienes que llamar, o si le tienes que invitar el café del después, para que quede claro que terminamos como amigos (a menos claro que se vuelvan a enrollar).

Nótese que he omitido los eventos en los que uno liga con cualquiera y le quedan sus dudas de aquella persona, o de si se acordará, o si le molesta que me uno se olvide del asunto, en todo caso el evento es como una bola de nieve que crece y crece y crece.

No es que no pueda (OTRA VEZ) mandar a todos a la chingada y quedarme solo con mi ideas, deseos y recuerdos, pero de pronto las mujeres son muy posesivas, sin darse cuenta de que todas pueden poseer lo mismo, nada, y no voy a juntar a todas para explicarles la relación que llevo con cada una, seria suicidio.

No importa que tanto lo intento no he podido explicarle a ni a una mujer, que los hombres si hacemos diferencia entre el sexo y amor, es más para hacer el amor no necesitamos quitarnos los pantalones, pero bueno, siempre les hemos querido hacer pensar lo contrario a nosotros nos funciona y ellas les encanta engañarse, seguro estoy lo saben y lo entienden pero prefieren decir que eso es inaudito, falso y está mal, saben que hay diferencia, pero aun así, se engañan, a todos nos justa engañarnos un poco. A nadie le gusta revelar los secretos de un mago y mucho menos cuando todos los saben.

Claro que (como casi todos) en algún momento de mi vida aseguré que jamás tendría solo sexo, yo no cogería así nomás por deporte, que lo mío en cada evento seria cuestión de amor, de paz, de esas cosas que te hace sentir que la piel te estorba, ser pasión, saber que el cielo está ahí, que la felicidad existe, dónde las posiciones no importan, no hay manera de hacerlo bien o hacerlo mal, donde el ritmo lo dicta el alma, las caricias son suplicas de la piel y la piel es solo una frontera, una inútil separación, los cuerpos se seducen una y otra vez pero el amor sucede en otra parte, dentro, en todas partes, en todo, no sé, es indescriptible cuando se hace el amor, es estar lleno de paz, amor, ternura, pasión y felicidad, antes, durante y después, carajo eso es lo que necesito, ni hablar he perdido tantas noches unas más que más da, es el precio que estoy dispuesto a pagar para regresar a ello.

jueves, 24 de febrero de 2011

Cutre Carta.

Ya no quiero pensar en ti, quiero estar cerca de ti, contigo, a tu lado, ahí.

Uno se asoma con curiosidad y deseo a la esperanza, las marcas de batalla y los códigos de incertidumbre poco pueden resolver al encuentro con el amor.

Me refiero, qué si bien la experiencia contiene la felicidad, el recuerdo y la aventura, también es asunto de los finales infelices y el amor caprichoso, las hojuelas no siempre seducen a la miel.

Me pregunto seriamente sobre tu contexto, el mío, y este afán tan tuyo de hacerme sonreír, siempre preocupada y permisiva sobre los besos, la piel. La asquerosa libertad.

La más preciadas emociones se esconden habitualmente bajo un especie de sin razón que se ocupa para salir huyendo pero con la frente en alto, como si de algo valiera.

El amor según entiendo es cualquier cosa que se construye con la verdad, a fuerza de ser sinceros, con uno y los demás, he abrazado los destellos de la paz, el confort que se me propone entre los ajenos que haces propios.

Luego pues contigo me sonrojo, devoro la conciencia, tartamudeo en las ideas y me declaro zopenco, enciendo un cigarrillo con la intención de infiltrarme con el humo hasta tus deseos y no parecer tan osco e insípido, te quiero y como no sé decirlo, te beso, te quiero y como no sé decirlo, te pregunto, y te quiero pero como no sé si me quieres me marcho al compas de la luna, por supuesto, regresare porque te quiero y no me iré sin verte sonreír.

Aunque ahora que lo planteo, mas me gustas con cara refunfuñona, con ese gesto de venganza desde los labios hasta el copete, y luego me besas, me plantas un beso y me dejas sin los demás, me miras y dices con las pupilas lo que me toca, disculparme hacerte reír y ganarme el resto de los besos.

Seguro estoy que contigo jamás terminare de sorprenderme por el mundo, el otro lado del mundo ese que yo no veo, por ser tan ñoño, medio nerd, tan fofo, tan mal criado y aburrido.

Me haces sentir débil, mis teorías, libros y leyes no sirven contra tus calles, aventuras y emociones, de esa manera de no estudiar la vida, vivir la vida, no sé hasta dónde quiero de tu práctica, no sé hasta donde te interesa mi teoría, pero me gusta compartir, convidarte de mí.

Andar compartir, ser compañeros, sólo por hoy, dicta tu experiencia que es lo mejor, sólo por hoy dicta mi fe, y es lo mejor.

Sólo aviso, quizá pronto, “sólo hoy” no sea suficiente.

Besos

jueves, 27 de enero de 2011

feel the fall

Que ganas de caer, dejarse caer, esperar a que algo mas te sostenga, no tengo nada contra el suelo pero sigo esperando una variedad, algo o alguien, ella, a pesar de querer caer como quien se entrega sin ninguna desconfianza, aun así cae esperando volar, esperando entender ese estado lejos de lo usual, dejarse caer, somos siendo, con ganas de que el cuerpo me abandone y la piel me deje ir, caer, como dicen los gringos fall, fall in love, be rush, aunque de nuevo sea solo el piso como el único recipiente de mi existencia, aquí espero mientras caigo, con la única intención de ser de ti, para estar y coger tu vuelo, tan alto, tan feliz, pero sobre todo libre.

Caer, dejar de estar sujeto, dejarse ir donde el cuerpo es reclamado, dejarse guiar por la fascinante atracción de los cuerpos, gravitar para la unión, déjate caer hacia mí, deja que las traviesas miradas sean permisivas trayectorias al amparo del amor.