La sarna es un ácaro (un insecto diminuto) que se mete bajo la piel. Cuando un ácaro hembra se mete en la piel de una persona para poner sus huevos se produce un salpullido que causa picor.

Cualquiera puede contraer sarna. Probablemente hay millones de personas con sarna

martes, 2 de octubre de 2012

Tu y yo le Importamos lo Mismo al Universo.


El vacío tiene sus (muy) asombrosas propiedades, así nomas comprenderlo es un asunto que a un matemático puede tomarle muchos años entenderlo bien a bien, explicarlo otro tanto, las demostraciones que de aquello emanan son tantas y tan variadas como cosas se puedan chulear nomás por no ser feas.
Y es que el vacío cumple con esa sin razón de abrazar todo lo que no existe, está vacío, pero existe, es algo, tiene nombre apellido y un infinito contenido, está vacío de nada, y su nada dentro de él nunca se acaba, es decir que el vacío es muy ancho, muy gordo, esta lleno de todas esas cosas que no están en ningún otro lado, porque no caben.
El vacío es la negación de cualquier atributo, es el atributo de todas las cosas y su reino es tan profundo e implacable como el de todo lo que es vacío o vacila con existir.
El vacío, afirman los algebraicos es el origen de todos los números que se conocen, primero se tenia el vacío luego se tuvo algo que contenía al elemento que no contenía nada, es decir primero se tuvo una nada y luego cuando se logro atrapar a la nada en algo comenzaron contar cuántas de esas nadas se podrían atrapar y así fueron llegando al uno, apenitas luego se dieron cuenta de que ya habían llegado al cero, que era ese algo que contenía nada, pero era.
No vaya usted a creer que le vengo a cantinflear con animo de confundir, vengo aquí a decirles que estoy muy encabronado con la vida y con la muerte, y con la manera de que la vida por fin tiene ese vacío que parece pesar un tonel; sobre todo los lunes por la mañana.
En estos días en los que todos parecen haber jugado con nuestra inteligencia, es increíblemente fácil perder la fe, uno va dejando de creer cosas, cada vez más porque todos quieren sacar partido, hasta uno mismo va aprendiendo a producirse sus mentiras, dejas de creer en Dios, en la economía, en la justicia, en el trabajo, en las ideas, en el espíritu, en las personas, en la belleza, en el amor, en el tiempo, en ti. Cada quien sabe por/para/y con quien hace lo que hace,  es fácil sentirse abandonado, desprotegido, y lo más fácil es mandar todo a la chingada y empezar de cero una y otra y otra y otra y otra vez.
Empezar a confiar en las amistades, en sus sólidos valores, en sueños, en sus contundentes conocimientos, en algo que parezca verdad, abandonar la masa humana para convertirse una y otra vez en el individuo, en la cosa que contiene al vacío, al hondo vacío, al suspiro con ganas de tener sentido.
Vacie sus días de tristeza y llenelos con sonrisas, exhale estrés inhale paz, reflexiones sobre el aquí y ahora, el polvo de estrellas que constituye nuestro origen, y el hierro en su sangre que proviene de una estrella enorme y preciosa que estalló, recuerde un bonito ambiente donde se sienta más cómodo, respire profundamente y repita hasta olvidar que su existencia es pequeña y miserable.
Todos nos hemos sentido así muchas veces, seguro estoy, perder la fe, el sentido, el rumbo, el tiempo, denigrar al amor, acostumbrarse al vacío, a lo material.
Dejar de querer un mundo mejor, ni siquiera para alguien más, ¿mis hijos? ¿mis nietos? ¿mis bisnietos? ¿mis sobrinos? y el que yo heredé ya es una mierda, no puedo corregir el pasado, (dificilmente puedo hacer algo por el presente). La sociedad (nosotros) merece ser reinvidicada, revolucionada, ilustrada, al menos reconocerse humana, parece que de pronto somos una sarta de pendejos burlandonos de algun pendejo, gallinas sin cerebro corriendo sin sentido, todos y cada uno dueños del mismo rencor.
No, ni era de la generación x, ni la y, ni la z, basta tener un dedo de frente y sentir que el vacío desgasta este lienzo sobre el cual Dios y su corte celestial, el átomo y sus partículas subatómicasCronos y sus perversiones con Gea, todos ellos, han tenido el mismo problema, el brutal abandono, el peso de un vació infinito que sobre sus conciencias minuto a minuto pesa, abraza, está, y a caprichos dicta y define todo lo que es, por no ser.

miércoles, 15 de agosto de 2012

El cuento del indio que se hizo hipster y el ingeniero que se hizo su compadre.


Primera parte

Capitulo menos uno, un capitulo negativo, pero no tanto (como agarrando vuelo).

Tomo el mismo pesero desde hace 3 años, desde que me separe de mi ex, ella había comprado el coche y yo hipotequé mi vida comprando un departamento donde viviríamos felices por el resto de nuestras vidas, hasta que claro se encontró al amor de su vida, que es guapo, adinerado con un presente y un futuro más “divertido” y a decir de ella mucho más y mejor dotado, no la culpo.

Con los años uno aprende sobre todo de uno mismo, quizá por eso cada vez te quedan menos amigos, quizá por eso te queda menos tiempo libre, quizá por ello tienes menos aventuras, no sé, el asunto es que ella decidió no más, y yo no sin antes suplicarle que reconsiderara la situación, no sin antes rogarle que no me abandonara, la deje ir.

La última noche que la vi corrí 10 kilómetros detrás de su auto en calzoncillos, a unos el destino los  sorprende en las peores condiciones y a otros el pasado se marcha en las peores condiciones, cuando aun no debe irse, a mi me pasaron las dos cosas al mismo tiempo.

Y no es que yo no me quiera, o que en ese momento de mi vida toda mi felicidad dependiera de ella, aunque si en un tantito, era la situación financiera la que a mí me preocupaba.

Acababan de despedirme en el primer trabajo que me había colocado como ingeniero, mismo en el que crecí muy rápido, al cabo de un par de años ya estaba ganando lo suficiente para proponerle a mi novia que nos fuéramos a vivir juntos en un departamento bonito y céntrico, de esos que la gente bonita y excéntrica quiere.

Total que no se hizo del rogar, ella tan hipster y diseñadora amo la idea y al momento se puso a decorar el lugar, con cuadritos del Guarjol por aquí, una cafetera vintash por acá, la máquina de coser de su abuela, que para poner el teléfono dijo, total que la pinche mesita no cabe el puto teléfono y lo tuvimos que poner abajo en el pedal, por lo que cada vez que me hablan tengo que agachare y platicar tirado en el piso, preguntaran porque chingados no me compré uno inalámbrico, pues porque encontramos uno baraatiiisimo alambrico, de esos de disco, precioso analógico, claro, tengo teléfono cuando se va la luz, que no lo encuentre es otro asunto, pero no puedo marcar a la extensión de mi amigo que me está consiguiendo chamba, porque la chingadera es analógica.

Perdonen ustedes no pretendo convencerlos de que mi ex es una bruja, o una tonta, o siquiera de que es hipster, tampoco crean que estoy contando mucho, es apenas lo que necesitan saber para comprender lo que viene a continuación.

Total que me habían corrido, la famosa crisis financiera hizo que yo le debiera al banco no sólo más dinero del que el departamento en realidad valía, sino más dinero del que nunca jamás podría pagar (no sin un empleo), había pensado que con el apoyo de mi ex podría re estructurar el crédito, pero no, no fue así, luego pensé en venderlo y regresarme a casa de mis padres, de cualquier manera ni el banco ni mi ex me iban a quitar mi título de ingeniero, o eso pensaba.

Por supuesto que cuando quise vender mi departamento nadie lo quiso pagar a más del doble del valor, no tenia solución, no sabía cómo había llegado a esa situación pero ahí estaba, sin trabajo, sin amor, con tremendas deudas con la vida y con el banco.

Esto lo digo porque pensaba que no hay nada peor que sentirse en deuda con la vida, haber invertido tanto tiempo y energía a un amor que no existe, ni era tan puro, uno se decepciona primero de sí mismo y luego de las cosas que en las que uno creía.

Sé que hasta aquí es la historia de cualquiera de nosotros, que a todos nos pego la crisis y que bueno, la vida está llena de pruebas y de iglesias extranjeras que te ayudan a salir de este tipo de situaciones, pero me siento en la necesidad de explicarles todo esto para que puedan entender o mejor dicho puedan perdonar lo que estoy a punto de hacer.

Capitulo cero. (la ausencia, el punto donde todo empezó)

Nos conocimos en el posgrado, en que otro lugar se pueden conocer una arquitecta y un ingeniero, tenemos pasiones en común por supuesto, sobre todo la madera, yo creo que todos las ideas innovadoras se perfeccionan en moldes de madera, los detalles, la apreciación del capricho de las formas, las líneas que exigen su tuerces y caídas, las necesidad de cada uno de los objetos para hacerse y resistirse a sus estado natural, creo que la creación es una necesidad de perfeccionar constantemente lo natural y artificial.

Ella más o menos tenia la misma idea, ella veía más a la madera como esta necesidad de la materia para seleccionar su destino, afirmaba que cualquier diseño en madera es honesto con su utilidad, es decir, decía, que un objeto hecho de madera puede dar a conocer su utilidad y experiencia apenas con el tacto pues es de su textura uno sabe eso, sin embargo los humanos de ahora ya despreciamos eso por tantas veces que se han engañado nuestros sentidos, con falsos materiales, con sinceras imitaciones. Total que la madera nos gustaba a los dos e hicimos bien equipo, ella, la madera y yo.

Capitulo uno. Positivo, me gustaría [en otra ocasión] contarles más en este sentido

Teníamos una relación amor/odio con el despertador, lo programábamos temprano para poder coger a gusto, apenas sonaba ambos nos levantábamos a lavarnos las bocas y a sudar como bestias, nos apareábamos y a veces despertábamos bien bien hasta el segundo encuentro, es lo que más extraño, luego yo ponía el café y metía los panes a la tostadora, ella se bañaba muy rápido pero tardaba mucho en vestirse, yo tardaba poco en ambas actividades, así que después de un ratito, más o menos el mismo, ella se sentaba a tomar su pan tostado por lo general lo prefería con queso filadelfia y  mermelada de zarzamoras, yo lo prefiero con mantequilla y azúcar, eso desayunábamos todos los días, luego me iba a dejar a mi trabajo y ella se iba a la universidad, a tomar unas clases y a impartir otras.

Ya en mi trabajo la vida estaba resuelta, eso pensaba.

Capitulo i.  (i <= es un numero que incluso multiplicándolo por si mismo es negativo, es decir, este capítulo es la narración de algo complejo y negativo en mi vida).

Como todas lo grandes fracasos, aunque los libros de superación personal no lo digan, comenzó con una gran oportunidad, una oportunidad  que me haría llegar más lejos de lo que nunca había pensado, se estaba gestando un proyecto, uno gordo, de esos que solo suceden cuando los astros se alinean, la Unión Europea y China, querían construir una isla artificial en aguas internacionales lo más cercano a Panamá que fuera posible, la idea es que la isla fuera auto sustentable, ecológica que tuviera capacidad militar y tecnológica, se trababa púes de una isla en la que no podría participar nada gringo, un lugar donde los barcos que vinieran de China pudieran anclar, ser reparados y abastecidos, de ser necesario cambiados y de una vez descargados de la mercancía que podría re-distribuirse en distintos barcos para que pudieran, por separado, ir a distintas partes de Europa, África o cualquier puerto de océano; además de constituir un paraíso fiscal, entenderán que un proyecto así no se toma a la liguera, todas las llamadas era confidenciales y cifradas, ningún gringo se podía involucrar ni enterar del proyecto.

No podía decir a nadie lo mucho que me emocionaba estar en un proyecto de esas dimensiones, que me sentía muy bien por ser considerado para encabezar uno de los equipos que estarían presentes en todo el desarrollo del proyecto, por supuesto yo en mi interior estaba voladizimo, las ideas se me desbordaban por doquier me ponía escribir, a dibujar, hacia cálculos, me entregue tanto al proyecto que olvide un poco a ella, pero ella entendía, creo mejor que yo.

Por la naturaleza del proyecto se hicieron varias juntas, unas en el extranjero y otras en el país, siempre nos quedábamos hospedados en la casa de alguien involucrado al proyecto, y esto era para mantener la confidencialidad de los huéspedes, de los compañeros internacionales, por supuesto en aras de la discreción del proyecto.

Un día me toco a mi recibir al indio, a un auténtico indio de la India, su colaboración en el proyecto sería importantísima, la India estaba muy interesada en el que proyecto se realizara, ellos pondrían todo el acero que fuera necesario, por ello no sólo importante, sino que como se me pidió de manera “entusiasta” debía ser muy amable con todos los indios, total que lo recibí a uno de ellos en mi casa, para estas alturas mi ex ya sabía todo lo que podía saber del proyecto y por supuesto le explique que era importante para la empresa que tratáramos amablemente al indio, nunca pensé que ella se tomara la hospitalidad con tanta “efusividad” vaya parecía ser una apasionada de la hospitalidad.

El indio paso quince días en mi departamento, creo que después de la primera semana el invitado era yo.
Con menos fe que un ateo en una tienda pornográfica, decidí continuar la relación con mi ex, según yo perdonándola, entendiendo mi culpa y las consecuencias, el olvido, el distanciamiento y todas esas cosas, nunca pensé que ella pensaría igual, que en efecto era mi culpa, que no había remedio y que se largaba a la India.

No podía creerlo, yo perdonándola y ella imperdonándome, por supuesto, le explique que no era para tanto, que si estaba guapo el indio ese, pero que considerar mejor las cosas, que mi distracción en la relación era un error pasajero que estaba dispuesto a corregir en ese mismo momento, que todo regresaría a la normalidad, si ella quería. No quiso, a la mañana siguiente mi jefe me espero en la sala de despidos, me dijo que mi lealtad con el proyecto se veía comprometida y fue cuando me explico las opciones que tenía.

Estas personas eran dueños de toda mi vida, de toda. No me había percatado que dependía completamente de ellos, no podía poner nada relacionado con el proyecto, nada relacionado con la empresa, prácticamente no podía ni decir que era ingeniero, tenía que buscar empleo arreglando computadoras o algo de menor nivel en algún país en vías de desarrollo eso sí quería salirme de la empresa, o la otra opción que era la que ellos preferían, morir. Todo por un pinche indio dueño de todo el acero del mundo.

¿Quién cambia la madera por el acero?

jueves, 5 de julio de 2012

Ver al sol de frente, y no ver nada.


La realidad me destruye, como el tiempo desgastando cada una de mis ideas hasta hacer surcos en ellas, como el arado sobre mi piel. La realidad me destruye con un niño bribón que patea el lugar dónde apoyo mi fe.

Ahora impaciente la letras se me van, el aire me abandona, el café me desprecia, las manos me sudan y el atardecer me torturar con su lejanía, mi refugio se pierde, me implota.

Silencio que la realidad pase y no me mire no me destruya, construyamos un matiz de sonrisas para que los otros inadvertidos fomenten su inadvertencia,  digamos mentiras para que la realidad no me destruya.

Sobre el chiste fofo y peregrino, a carcajadas cantare mi desgracia, reciclare mi cuentos una y otra vez hasta que en todos estén hartos de oírlos y así podrán dejarme solo, porque no tendré nada nuevo que contar, nadie a quien entretener, ni convidar, seré un fantasma, seré irreal,  oblicuo, insensato, irreal como todo eso por lo que vale la pena vivir, aunque no se pueda comprobar, aunque parezca locura, seré.

Donde mi espacio no sea más perturbado por tus idioteces, por tu malas acepciones de felicidad, por tu criterio innocuo, estéril, aburrido, madurare como dicen que hay que hacerlo hasta encajar en ese traje de poliéster y cremalleras, o de lana y lino, o de encaje y mierda, o lo que sea que te parezca sensato para no parecer yo. 

Así inadvertido escribiré a escondidas como lo hago ahora, en el rincón de una oficina gris y despiadada que lejos invitarme a trabajar por mi subsistencia, invita a despreciar mi existencia, que es, me explico y me sosiego sólo un trámite, un argot pasajero de lo que a en verdad viene, un tramite para hacer lo que vine a hacer.Es un lugar donde esconderse ocho horas para no pensar en si o los demás, o en la realidad.

Hoy no puedo con la realidad, me obstruye, me oprime, no me reconozco, he perdido mi fe, mi socorro y mi consuelo, ahora que me creen deprimente y decrepito, espero sepan que esto no lo he escrito yo sino mi realidad. La realidad que sólo se nota cuando ya no hay fe. 

jueves, 3 de mayo de 2012

1NeuronaConSarna.


De esos días en los que el universo decide no agitarse con la sinceridad de unos ojos, como si desprestigiar el alma valuara el tiempo entre besos, la vida como no debería ser.          

Y entre miradas susurrar "eres lo que no necesito, pero quiero, te quiero saborear, te deseo", seguramente porque todos te desean, eres un precio, pasearme contigo me coloca una marca una identidad, las demás me desearan y así sin que te des cuenta, podre esconderme bajo tu precio, nadie necesitara saber quien soy o como me comporto en realidad, lo único que deseo, es ser tan precioso y bello como tu, te quiero probar, quiero que encajes conmigo, quiero sobar tu piel, tu alma a besos, pagaré lo que quieras, cubriré tus deudas, tus carencias, amenizare tus fiestas, te contare chistes para que olvides el dolor de tus pies cuando usas esos tacones que de alguna manera remarcan ese hermoso trasero tuyo, eres una hermosa mujer, te deseo. 

Eres lo mejor que no amo, no necesito, pero te deseo y base de eso, diré que te quiero y hasta el último segundo, cuando te marches luego de saber porque te quiero, también te diré que tú hiciste lo mismo conmigo, y para mi, que nuestra relación es plástica, y que el amor es de bisutería.

Me encantas, cógeme y olvida que te advertí.

Al final, "te quiero" también salda un beso.

-¿Qué?- No nada, solo pensaba, en que ese bolso te sienta bien.-

jueves, 13 de octubre de 2011

A deber dos puntos.

Recuerdo la tarde que nombramos oficialmente a tu cintura el puerto para amarrar mi barca, te recorría con tal lentitud que parecía que nunca llegaría a tus labios, pero llegaba, me sujetaba al oleaje de tu boca.

Entre besos nos olvidamos de la soledad, de la nuestra, la compartíamos, la disfrutábamos y también la extrañábamos.

Luego de los besos venían las risas, las omisiones, las irresponsabilidades del amor, las locuras de la pasión, el sin fin de buenos tratos que a la sombra de una copa son los mejores vestigios de libertad.

Luego te vas o te vienes, y te enroscas bajo mi brazo, y te olvidas, y me sujetas, y me dejas, y ter pierdes, y gritas que no te siga, que no vaya, que no te quiera, y que te quiera cuando sea que te ame, para que cuando te ame ya no estés, ridículo.

Así es como las mejores noches y lo mejores días se van refrescando entre recuerdos, entre miles como tú y millones como yo, de la mano todos acostumbrados a sonreír, sentir y dejar de sonreír.

El mismo problema del principio, multiplicado por la nostalgia y el siempre sobrio amparo de la soledad, todos los días saltar al mundo con la inocente sensación de no ser especial, de perder y regalar las esencias, de desperdiciar la vida, de untarla donde se diga que debe ser gastada, así es como de a poco desamarro mi barca de tu cintura, la ocupa para irme allá, donde naufragar es una moda, y seguir, y vivir, y soñar, y esperar, y dejar para mañana todo lo que podría ser.

Y dejar para mañana todo lo que fue.

martes, 28 de junio de 2011

coNpartir.

Prefiero el café cargado, no muy fuerte, ni quemado, lo quiero intenso, profundo, ligueramente acido para que al final en su cola muestre ese saborcito tan suyo como a frutas, delicioso, aunque luego el que ella prepara tiene más bien algunos tonos como a vainilla, no se mucho de sabores, pero así son las cosas, uno no necesita más que saber lo qué quiere para emocionarse (aunque luego no sepa por qué). Ese, un café que emociona. Unos besos que destierran al tiempo. Ojos que saben contestar, labios que no saben callar. Pero sobre todo un buen cerrojo, uno que permita olvidarse del hogar para viajar entre travesuras y fantasías, al mundo entero que tampoco esta de más, en lo otro que también es amor.

jueves, 2 de junio de 2011

Selib(r)e.

Célibe, aunque creo que Abstemio es un mejor adjetivo dada la postura que he decidido tomar de menos por un tiempo, apenas lo suficiente, no hay nada que me guste más que ver y disfrutar de las mujeres y antes de que alguien piense que soy pretencioso, aclaro que no lo he decidido por algún ardor en los genitales o por tener tantísimas mujeres en mi alcoba que no pueda estar más satisfecho.

Soy hombre y como todo humano “natural” nunca tendré suficiente sexo siempre querré más y si me aburre lo querré mejor, tampoco me atormenta siempre estar pensando en ello, no grito piropos en la calle, pero no ahorro ni un suspiro, las féminas caderas al andar me enloquecen, las piernas bien torneadas de una mujer me hacen creer en Dios, las mujeres son un milagro, un delicado rostro con hermosos ojos, labios suaves y con contenido me hacen un fiel devoto del ángel que los posea, encuentro deliciosa la figura natural de una mujer, la belleza del cuerpo femenino me escandaliza, a mi y todo mi sistema endocrino, hay veces que mataría por un rozón con el cuerpo de una mujer, ya ni hablar del sexo, como todos los humanos estoy en contacto con mi parte animal y quiero coger, me encanta coger, soy morboso y la imaginación me vuela con una blusa y falda bien ceñidas, por supuesto también soy capaz de limitar mis intenciones a eso, bellos propósitos y nada más, un hombre también debe ser un caballero (de menos una buena aproximación), por lo anterior comprenderán que esta decisión del celibato sólo puede suceder, dado que es preciso.

Los placeres del cuerpo me han traído muchos problemas, sobre todo en la conciencia, rasgando poco a poco el alma, haciendo una heridita chiquita que cada vez que se empieza a curar, la rasguño de nuevo, el punto es que sé perfectamente que las culpas y conflictos que tengo alrededor del sexo son gracias a que la puta sociedad sembró un puta moral en mi consiente y subconsciente, si, el del problema no soy yo, somos todos, pero soy yo quien incendia cigarrillo tras cigarrillo para no ofenderme más, ni sentirme vulgar, es la sociedad la que debería ser demandada, enjuiciada y encarcelada por sesgar y manejar el sexo como un tabú y además uno malo, la sociedad entera necesita y gracias a Dios gran parte de ella ya tiene otra moral, seguro estoy construirá nuevas y mejores sociedades, con valores y sin prejuicios apuesto.

Pero mientras eso pasa y las terapias se pagan, decido controlar lo que sí puedo controlar, mis pantalones, soy cuidadoso de mis relaciones sexuales, pero no puedo cuidar las reacciones que estas generan en mi moral o en el consiente de la amable mujer que se entregue al placer conmigo.

Entiendo y veo claramente que los conflictos que se generan alrededor del sexo son por una especia de contrato colectivo invisible e inaudible en el que nos sumergimos todos para de alguna manera ostentar respeto, las licencias y revocaciones al contrato las hacemos todos para permitirnos sin mayor consecuencia una que otra “falta”.

En estos tiempos, y promovido por el deseo, es el hombre (según lo esperado) el que debe ir y proponer “el pecado” de manera que es opción de la mujer aceptar, posponer, intercambiar, tener misericordia, o de plano desdeñar al macho en cuestión, cuando la mujer propone todo es más inteligente y fácil, el acepta o no (siempre acepta), el problema, como lo platicaba antes, no es el evento si no todo lo que hay alrededor, no importa cuánto lo hables, cuan maduros e inteligentes sean, el sexo sin compromisos no existe y de existir no debería, de pronto alguno se siente copropietario del otro, o utilizado por el otro, o la micro sociedad que se entera del evento entiende una relación mínimamente de poder, permisiva, en el menor de los casos con una intención de ubicar al macho y hembra alfa, uno gana o pierde admiración por ese tipo de cosas, ME CAGA, lo peor es aquello no pasa solo contigo, también pasa con ella, entonces uno piensa, (dado que los secretos duran tampoco sobre todo cuando no tiene por qué serlos) que debe reunir a todos los amigos en común y otros casuales, y decirles abiertamente,

-Fulanita y yo mantenemos una relación abierta, de hecho es como la que cualquiera de nosotros mantiene con ustedes, solo que en vez de sólo compartir, la comida, las chelas y los cigarros, también compartimos la cama y cogemos cada vez que se nos viene en gana, cualquiera le puede tirar la onda a ella o a mí, no se pretende un noviazgo, ni una enemistad, con nadie, si alguien tiene un problema extérnelo, eso no implica que no extrañe a mi ex novia, ni que deje de babear por Perenganita, ni que ella me pertenezca o yo a ella, en el momento en el que cualquiera de los dos rescinda este acuerdo, ambos continuaremos con nuestra amistad, sin ningún deseo rezagado, resentimiento, o emoción adicional una amistad pura y sincera, y no habrá nada que superar puesto que, como ya lo había mencionado ella y yo, decidimos tener sexo, en lugar de ir a correr juntos por las mañanas, solo es sexo, feliz, responsable, seguro y amable sexo. -

Eso me terminaría con mi culpa y haría clara la relación, entre nuestra otra fauna social, pero por qué putas tengo que explicar que hago o dejo de hacer. Y seguro sólo les interesa a dos o tres pero, prefiero ser sincero y coloquial antes que el cotilleo chismoso en la fila del baño.

Ese es el problema, el sexo no solo hace sentirte un poquito miserable, por solo tener sexo y no hacer el amor, un poco culpable de sus dudas acerca de la situación, de si alguien se siente o te sientes usado, o si alguien se siente más satisfecho que el otro, si ahora cree que le perteneces, de que si le tienes que llamar, o si le tienes que invitar el café del después, para que quede claro que terminamos como amigos (a menos claro que se vuelvan a enrollar).

Nótese que he omitido los eventos en los que uno liga con cualquiera y le quedan sus dudas de aquella persona, o de si se acordará, o si le molesta que me uno se olvide del asunto, en todo caso el evento es como una bola de nieve que crece y crece y crece.

No es que no pueda (OTRA VEZ) mandar a todos a la chingada y quedarme solo con mi ideas, deseos y recuerdos, pero de pronto las mujeres son muy posesivas, sin darse cuenta de que todas pueden poseer lo mismo, nada, y no voy a juntar a todas para explicarles la relación que llevo con cada una, seria suicidio.

No importa que tanto lo intento no he podido explicarle a ni a una mujer, que los hombres si hacemos diferencia entre el sexo y amor, es más para hacer el amor no necesitamos quitarnos los pantalones, pero bueno, siempre les hemos querido hacer pensar lo contrario a nosotros nos funciona y ellas les encanta engañarse, seguro estoy lo saben y lo entienden pero prefieren decir que eso es inaudito, falso y está mal, saben que hay diferencia, pero aun así, se engañan, a todos nos justa engañarnos un poco. A nadie le gusta revelar los secretos de un mago y mucho menos cuando todos los saben.

Claro que (como casi todos) en algún momento de mi vida aseguré que jamás tendría solo sexo, yo no cogería así nomás por deporte, que lo mío en cada evento seria cuestión de amor, de paz, de esas cosas que te hace sentir que la piel te estorba, ser pasión, saber que el cielo está ahí, que la felicidad existe, dónde las posiciones no importan, no hay manera de hacerlo bien o hacerlo mal, donde el ritmo lo dicta el alma, las caricias son suplicas de la piel y la piel es solo una frontera, una inútil separación, los cuerpos se seducen una y otra vez pero el amor sucede en otra parte, dentro, en todas partes, en todo, no sé, es indescriptible cuando se hace el amor, es estar lleno de paz, amor, ternura, pasión y felicidad, antes, durante y después, carajo eso es lo que necesito, ni hablar he perdido tantas noches unas más que más da, es el precio que estoy dispuesto a pagar para regresar a ello.